miércoles, 25 de marzo de 2015

6:30

Como un líquido denso que había entrado por mi oído, sus palabras brotaban sin coherencia ni piedad.
No había luces en mis sueños, solo viscosa oscuridad que, sigilosa, en silencio, me perseguía hasta despertar. 
Nublaba mi vista, mis sentidos, me abrazaba hasta embriagar cada brizna de amor propio, cada ápice de dignidad.

jueves, 19 de junio de 2014

Opio

¿Sabes? te has convertido en un fantasma de mi mente. Te presentas en forma de impulso, cuando las mañanas son soleadas; en forma de inquietud, en la noche bien entrada. Estás ahí, donde un pajaro canta, donde un niño sonrie, en un punto de inflexión de una gráfica. Estás aquí, en lo formal y en lo informal, en lo extraordinario, en lo banal. En el nudo de mi estómago.
En un pensamiento mudo; en la felicidad de un opiómano.

domingo, 25 de noviembre de 2012

De un día con fiebre

Hoy soy una continua contradicción. Las opiniones fluctúan tan rápido como la información pasa por mi mente; si, hay valores detrás, pero hay tantos estímulos, tantas sensaciones e ideas, que para mi es imposible decidirme por una sola. Yo quiero sentirlas todas: quiero entender el hambre, quiero entender el odio, quiero entender el fascismo y el comunismo, quiero conocer las variables verdades de la gente. Quiero ser el cambio. Quiero ser el mundo.

lunes, 29 de octubre de 2012

De una noche cualquiera

Una noche normal, una como cualquier otra, se dedicó a mirar las manecillas del reloj avanzar con estruendo, sin pensar mucho; sin esperar nada. Solo paralizado por la vertiginosa lentitud con la que transcurrían los segundos, sin descanso, incesantemente.
Solo el silencio.
Solo el fragor de la consciencia.

lunes, 8 de octubre de 2012

Opcional

Sintió una punzada en el pecho cuando la unidad de sus labios se rompió, estallando así en palabras. Y por más que lo intentaba, su estómago, esófago, pulmones y garganta se negaban a deshacer el nudo que los bloqueaba con la fuerza de cien atmósferas. Así, mientras en sus oídos zumbaban los sinsentidos ajenos, su boca se negaba a responder más allá de simples noes y gemidos ahogados por la frustración.
Ahora que, por fin, nadie miraba, se atrevió a dejarse vencer por el peso de su cuerpo y respiró pesadamente el aire de cenizas que le había perseguido desde entonces. No había pasado mucho tiempo, no había pasado el suficiente; pero ante la seguridad del dolor tenemos la opción de no sufrir, y tras haberse percatado se levantó despacio y abrió la ventana, para que la brisa purificase el saturado ambiente de su mente.

jueves, 23 de agosto de 2012

Él.

Él. Su poesía me desborda; recorre mi piel desde los pies hasta la nuca, penetra en mi mente y desciende a mi pecho. Me inunda, me ahoga, me asfixia. Me llena.
Me impide respirar y me insufla aire limpio en los pulmones.
Me mata y resucita.
Se escapa. Vuelve.
Me mira.
Me tiene.

sábado, 18 de febrero de 2012

Inmaculada

Inmaculada Perfección cubierta de escrúpulos, que así era como la habían educado. Su imperdonable moralidad no era su único defecto, y con gritos de voz suave se encargaron de que fuese consciente de ello. Tanto físicos como psicologicos, cada fallo era para ella imperdonable, y emprendió en su vida la misión de recordarse cada día que no debía quererse, que no se lo merecía. A pesar de todo aquello ansiaba, e inconscientemente buscaba, a alguien que, lo que ella no podía, le perdonara. Y por no acabar sola aprendió a escuchar al viento, que le susurraba al oido palabras de aliento los días tristes de verano, primavera, otoño e invierno.

sábado, 4 de febrero de 2012

Del momento

No saber si este es tu momento, o si debe serlo; si lo será estando sentado solo en tu habitación, desaprovechando los segundos en ser feliz, o estando rodeado de gente que se preocupa porque lo seas; incluso en hora punta en el metro, viendo como otros lo son. Abandonarnos al presente en una enloquecida búsqueda de ese momento, sin importar que lo que hagas ahora impida que lo sea en el futuro. Cometer miles de errores que no te harán comprender ni ser.

domingo, 22 de enero de 2012

De los dos

Se inclinó despacio y le sopló al oído susurros de felicidad. Montaña rusa de su corazón, se sentía en caída libre cuando estaba cerca. Sustancia mal vista pero bien sentida cuando acercaba sus labios al humo de su boca, con la sensación de mareo posterior. Era un suicidio permanente de la mente y la consciencia.

lunes, 12 de diciembre de 2011

De siempre

Gritos mudos quebrados por sollozos ahogados, que de donde vengo no hay felicidad ni ruido; mimos del mundo vagamos sigilosos por nuestras calles, buscando entretener a un público inexistente. Y cuando sale el sol nos ponemos gafas para ver entre la luz y seguir entre las tinieblas. No queda más camino por andar ni más palabras que decir, aunque yo en esta danza sigo haciendo lo que puedo pero, eso sí, ponme música lenta que hoy no quiero tropezar.