jueves, 11 de agosto de 2011

Del verano

Es verano y no hay nadie en casa. La ropa está sucia, el suelo sin fregar y hay bolsos tirados encima de todas y cada una de las camas. Hay puertas abiertas que deberían estar cerradas, puertas cerradas que no tienen porque estarlo, persianas bajadas para intentar controlar al implacable calor y un disco en cada equipo de música. La mesa de la sala se cubre de revistas y en la estantería del dormitorio los libros del curso que viene duermen por aburrimiento.
¿No es la mejor sensación del mundo?

miércoles, 10 de agosto de 2011

De las dudas

Repetían constantemente que si no sentía celos era solo porque no me quería, sin pararse siquiera a considerar si tenia alguna lógica esa frase.
Puede que tuviese un problema cognitivo y por ello no llegaba a comprenderlo, pero yo siempre había entendido los celos injustificados como un signo de baja autoestima. De todas formas, ¿Qué me podía importar los que opinasen los demás? Él y yo sabíamos que confiabamos lo suficiente el uno en el otro como para que los celos no tuviesen cabida. Y sabiendo eso, las dudas se tornaban tan absurdas que desaparecían por si solas, avergonzadas de su propia existencia.