sábado, 18 de febrero de 2012

Inmaculada

Inmaculada Perfección cubierta de escrúpulos, que así era como la habían educado. Su imperdonable moralidad no era su único defecto, y con gritos de voz suave se encargaron de que fuese consciente de ello. Tanto físicos como psicologicos, cada fallo era para ella imperdonable, y emprendió en su vida la misión de recordarse cada día que no debía quererse, que no se lo merecía. A pesar de todo aquello ansiaba, e inconscientemente buscaba, a alguien que, lo que ella no podía, le perdonara. Y por no acabar sola aprendió a escuchar al viento, que le susurraba al oido palabras de aliento los días tristes de verano, primavera, otoño e invierno.

sábado, 4 de febrero de 2012

Del momento

No saber si este es tu momento, o si debe serlo; si lo será estando sentado solo en tu habitación, desaprovechando los segundos en ser feliz, o estando rodeado de gente que se preocupa porque lo seas; incluso en hora punta en el metro, viendo como otros lo son. Abandonarnos al presente en una enloquecida búsqueda de ese momento, sin importar que lo que hagas ahora impida que lo sea en el futuro. Cometer miles de errores que no te harán comprender ni ser.